“¡Señor, esos gemelos están en el orfanato!” reveló el niño pobre al millonario de luto…
Señor, esos gemelos no están donde usted cree. La frase corta la tormenta como un rayo y obliga al millonario […]
Señor, esos gemelos no están donde usted cree. La frase corta la tormenta como un rayo y obliga al millonario […]
—Señor, mi papá tiene un reloj igual al suyo. Don Roberto Mendoza sintió que el pecho se le hundía. El
Setenta y tres años. En el pueblo nadie pronunciaba esa cifra sin bajar la voz, como si los números también
El sonido llegó antes que el grito: un golpe seco, breve, como cuando algo se quiebra por dentro. Javier se
Cuando Teresa bajó de la camioneta y sintió cómo la tierra reseca crujía bajo sus huaraches, supo que no había
La nieve caía sin descanso aquella noche, cubriendo el mundo con un silencio blanco y cruel. El perro viejo ya
La villa en la exclusiva zona residencial estaba en un silencio inquietante. Yo estaba sentado en el despacho, bajo la
Hay noches en las que me quedo mirando el techo durante horas, con los ojos abiertos y el pecho apretado,