Me entregaron a un hombre de piedra para ocultar una maldición llamada “esterilidad”. Nadie sospechó que el hombre más frío de la región volvería a sentir el pulso de la vida justo el día que me abrió la puerta de su casa.
El viento bajaba desde la Sierra Gorda como un animal viejo, arrastrando olor a tierra mojada, a leña húmeda y […]









