Lea la parte 2 aquí…
La lluvia seguía cayendo como si el cielo quisiera borrar el rancho del mapa. El lodo era espeso, pegajoso, traicionero. […]
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El sol de San Isidro del Valle no calentaba: castigaba. Caía a plomo sobre la calle de terracería, levantando un
El calor de Jalisco en pleno junio era una bestia viva. Se pegaba a la piel, se metía en los
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¿Puedes venir por mí? Una mesera maltratada llama al jefe de la mafia después de que su ex le rompe
Las palabras dolieron más porque venían del hombre que se suponía debía conocerme, que me vio salir de casa a