No lo toques”, le advirtieron. Ella ignoró el aviso y compró al hombre más atractivo de la plantación. Esa misma noche, descubrió por qué los otros dueños preferían quemar su dinero antes que tenerlo a él cerca.El calor de Veracruz
El calor de Veracruz caía como plomo sobre la plaza del mercado. Aquella mañana de julio de 1842, doña Isabela […]









