Le decían “El Ratón” por sacón, pero cuando se lanzó al matadero abrazando ese humo rojo, no iba por la gloria. Lo que escondía en el pecho era el único latido que lo convirtió en un gigante..
Le decían “El Ratón” por sacón, pero cuando se lanzó al matadero abrazando ese humo rojo, no iba por la […]









